sábado, 15 de diciembre de 2007

lujuria de la injuria y la penuria


La mexicana Paquita con el cuerpo de un guerrero afgano, siempre pronta a arrojar a la cara masculina, el despecho y la bravura, canta a voz en cuello: 'Tres veces te engañè' y con un rencon abolerado prosigue... 'la primera por caraje, la segunda por capricho, la tercera por placer; y despues de estas tres veces, no quiero volverte a ver'.
Vayan estos sentidos versos de su cancionero, a todas aquellas que se complacerìan en chillar a dùo con Paquita: -¿Me estàs oyendo, inùtil?-


RATA DE DOS PATAS

de Paquita la del Barrio.


Rata inmunda, animal rastrero

Escoria de la vida, adefesio mal hecho

infrahumano, espectro del infierno.

Maldita sabandija, ¡cuanto daño me has hecho!


Maldita sanguijuela

Maldita cucaracha

que infectas cuando picas

que hieres y que matas.


Alimaña.

Culebra ponzoñosa

deshecho de la vida,

te odio y te desprecio

Rata de dos patas,

te estoy hablando a tì

Porque un bicho rastrero

aùn siendo el mas maldito

comparado contigo


se queda muy chiquito.


(Un autèntico aporte a la educaciòn emocional de las mujeres mexicanas que pueden, en un proceso identificatorio, entrar en hordas furiosas, al mismito corpachòn de la Paquita, orale, y desde alli tomar venganza por tanta traiciòn machista; o al menos, aullar su ira desbocada en bolerazos demoledores)

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