miércoles, 14 de noviembre de 2007


Como discìpula de la cofradìa Laparedoni, hube de abrevar en fuentes secretas, indagar en miradas indiferentes, raspar en pinturas neolìticas, meter manos en yacimientos neardenthalensis, codearme con paleontòlogos paranoicos e intimar con antropòlogos delirantes.
¿Y todo para què?
Pues, para hallar antecedentes, vestigios, huellas, primordios en la historia humana, de la existencia del mìtico 'papel secante' que yo habìa utilizado, otrora alumna, para acelerar (o acaso adulterar) el natural preceso de germinaciòn del poroto.
Como herborista, debo admitir mi error: solo hallè fèmures, cacharros, boleadoras de piedra, còdices mixtecos y otros objetos de escaso valor.
No sabìa yo entonces que estaba 'presa del elixir del error', pero lo sospechaba. Excavaciones en los catàlogos de mi biblioteca me auxiliaron como fuente bibliogràfica esclarecedora: alli obtuve la siguiente informaciòn, no ya sobre el consabido papel secante, al cual me referirè con frecuencia, sino sobre el error mismo:
Dice el flaco Alejandro Dolina cuyo nombre en estrusco significa 'el que todo lo sabe y no calla'... 'En los armarios secretos de la literatura hay, por cierto, un enorme surtido de licores màgicos, de vinos prodigiosos, de brebajes milagrosos. El catàlogo es un gènero de cuya lectura se sale menos sabio que aburrido.
(...) El vino que maròn regalò a Odiseo, fraccionado en 12 ànforas, sirviò para emborrachar al cìclope Polifemo.El elixir de la Opera de Donozetti provocaba impostergables pasiones. El vino de Dioniso nutriò a Heracles antes de matar a diez centauros. (...)
Despuès de succionar mi mate, dì con la causa del error de buscar aquel objeto, adonde no estaba. Confieso tambièn estar, incluso en este instante, bajo el efecto de un relato escalofriante de Agatha Cristie. En efecto, la mezcla de tal brebaje verde y vespertino, unido al efecto hipnòtico de esta novelle, me llevò a mitigar la frustraciòn por no hallar el origen del papel secante.
(Solamente me està faltando explorar la 'pastera Botnia' a la busca de tales productos de celulosa)
Continuarà...
SENI ZETINEB. Herborista.
*Sugiero consultar un frag de entrevista a la autora, ofrecido al final de esta pàgina.

3 comentarios:

Ibrahim Trexius dijo...

hubiese querido hallarte,
ver el color de tu tiempo
el cansancio de tus verbos
el rojo de tus odios
y en la sombra...tu luz,
hubiese ver el verde follaje de tu traje
y sentir el peso de tu huella
pero...halle otro andar
y tu...como reflejo.

Lara Enerich dijo...

ajaja, mi estimado. Su prosa es, como siempre, bellaaa, lìmpida, espontànea, como tù mismo. GRACIAS.

el maestro del long bow dijo...

... siempre es bueno el humor en la escritura, me gustó.
Hablando de secantes, yo amaba a mis secantes y los cuidaba en sus obligadas mutaciones que marcaban a las claras (o las tintas...) sus cercanos decesos. Todavía hoy tengo tintero y plumas, con los cuales escribo de vez en cuando, cosa de no perder ese otro "ritmo literario" que implican estos utensillos... un micromundo en donde volcar tinta o equivocarse, era por cierto bien engorroso.
Urrus.